Luna Nueva de junio: la noche para plantar aquello que quieres ver crecer

Luna Nueva de junio: la noche para plantar aquello que quieres ver crecer

No sé si te pasa...

 

Pero yo llego a junio con la sensación de que este año está corriendo una maratón mientras yo intento alcanzarlo....

 

Parece que fue ayer cuando estábamos pensando en propósitos para enero.

Y de repente... Junio.

Mitad de año. Así. Sin avisar.

 

Y claro...ahí empiezan las preguntas.

Las incómodas.

Las que solemos evitar.

¿Estoy donde quería estar?

¿Sigo queriendo lo mismo que quería hace unos meses?

¿Hay algo que debería dejar de perseguir?

¿Hay algo que debería empezar a cuidar más?

 

Porque si somos sinceras... venimos de unos meses que... telita.

Momentos de dudas.

Cambios. Cansancio. Cosas que parecían avanzar y luego no.

Otras que aparecieron sin esperarlas.

 

Y justo cuando estamos intentando recolocarnos... aparece la Luna Nueva.

Como diciendo: Vale. Respira.

¿Qué quieres cultivar ahora?

 

Y esa pregunta cambia mucho las cosas.

Porque la Luna Nueva no te pregunta qué quieres conseguir.

Te pregunta qué quieres ver crecer.

La magia de las semillas invisibles

La Luna Nueva tiene algo especial.

No se ve.

Mientras la Luna Llena ilumina, la Luna Nueva trabaja en silencio.

Y si te paras a pensarlo, las cosas más importantes de la vida suelen empezar así.

Nadie ve una semilla cuando empieza a germinar.

Nadie ve el momento exacto en el que una idea se convierte en proyecto.

Nadie ve el instante en el que una persona empieza a recuperar la confianza en sí misma.

 

Pero todo eso está ocurriendo.

Aunque todavía no pueda verse.

 

Y precisamente por eso esta luna es tan poderosa.

Porque nos recuerda que no todo necesita resultados inmediatos.

 

Quizá no necesitas hacer más

Vivimos en una época donde parece que siempre hay que hacer algo.

Más cursos. Más trabajo.

Más productividad. Más objetivos.

Más de todo.

 

Y a veces la energía de la Luna Nueva viene a recordarnos algo diferente.

Que quizá no necesitas correr más.

Quizá solo necesitas elegir mejor qué quieres regar.

 

Porque donde pones tu atención... termina creciendo.

 

Y eso aplica a todo.

A tus relaciones. A tu economía.

A tu amor propio. A tu negocio.

A tus sueños.

 

Lo que siembras ahora puede acompañarte durante meses

Y aquí es donde entra la verdadera magia de esta luna.

No hablamos de pedir deseos al Universo y esperar sentada.

 

Hablamos de elegir conscientemente qué quieres alimentar durante los próximos meses.

Más confianza. Más abundancia. Más amor propio.

Más calma. Más disfrute. Más conexión.

Lo que sea.

Pero elegirlo.

Porque cuando eliges con intención, empiezas a caminar en esa dirección.

Ritual de Luna Nueva: plantar la semilla

Este ritual puedes hacerlo la noche de Luna Nueva (15 de junio) o durante las siguientes 48 horas.

Es sencillo.

Pero precisamente por eso funciona.

 

¿Qué necesitas?

  • Una vela de miel. O si quieres darle un toque aún más especial:

-        Vela de miel Ganesha (si quieres trabajar prosperidad, oportunidades y apertura de caminos)

-        Vela de miel Buda (si buscas más paz, equilibrio y bienestar)

  • Un papel
  • Un bolígrafo
  • Un incienso que te ayude a crear ambiente

 

Personalmente, para este ritual me gusta mucho utilizar el Incienso Vibras Positivas. Tiene una energía alegre, ligera y acompaña muy bien todo lo relacionado con nuevos comienzos.

Paso 1: Escribe tus tres semillas

En un papel escribe tres cosas que quieras cultivar durante los próximos meses.

No escribas metas.

Escribe energías.

Por ejemplo:

  • Confianza
  • Abundancia
  • Amor propio

O las que tengan sentido para ti.

 

Paso 2: Activa la vela

Coge tu vela.

Con un palillo escribe una palabra que represente aquello que deseas atraer.

Por ejemplo:

  • FLOREZCO
  • CONFÍO
  • RECIBO
  • ABUNDANCIA
  • AMOR

 

Escríbela desde la mecha hacia la base, ya que en este ritual estamos atrayendo y cultivando.

Cuando termines, enciéndela y di: Hoy planto las semillas de aquello que deseo ver crecer.

 

Después deja que la vela se consuma por completo.

Paso 3: Guarda la semilla

Dobla el papel hacia ti.

Y guárdalo.

No lo quemes. No lo rompas. No lo tires.

Guárdalo.

Porque todavía no hemos terminado.

Un pequeño consejo antes de empezar...

Si vas a hacer este ritual o algún ritual en San Juan, prepara todo con tiempo.

Porque no hay nada peor que sentarte con toda la intención del mundo y darte cuenta de que te falta la vela, el incienso o aquello que querías utilizar.

Así que ya que estás aquí aprovecha para echar un vistazo a la web.

 

Nunca se sabe cuándo vas a necesitar una vela de miel, un incienso o alguna herramienta especial para tus próximos rituales...

 

Y si algo hemos aprendido por aquí es que las provisiones mágicas siempre vienen bien.

 

Y no olvides que dentro de unos días llega San Juan...

Y ahí es donde esta historia continúa.

Porque la Luna Nueva es la semilla.

Pero San Juan...

San Juan es el fuego.

La chispa.

La transformación.

Y ese papel que hoy guardas... volverá a aparecer ese día.

Continuará en la Noche de San Juan